Hoy quiero hablarles desde un lugar profundo del alma.
Desde ese lugar donde uno descubre que no vino al mundo a brillar solo, sino a vivir en comunidad, a dar, a ayudar, a servir.


Y es que servir no es un gesto cualquiera. No es caridad. No es obligación.
Servir es una forma de amor. Una decisión consciente de poner lo mejor de ti al servicio del otro.
Y ustedes, queridas y queridos cuidadores, han asumido la misión más sagrada que puede existir: servir a los demás para que puedan vivir con dignidad.
Han decidido hacer de sus manos una herramienta, de su tiempo un regalo, y de su vida un canal de alivio.


Han optado por servir en vez de ser servidos, por dar en lugar de pedir, por ofrecer consuelo incluso cuando ustedes mismos lo necesitan.


Hoy no vengo a hablar desde la teoría, vengo desde la vivencia.
Como persona con discapacidad, sé lo que significa depender del otro, confiar en el otro, descansar en el otro.


Y también sé lo que significa que ese «otro» sea alguien que sirve con amor y no por obligación.
Cuando ustedes sirven, no solo ayudan a vestirnos o a movilizarnos.


Nos devuelven la esperanza, nos hacen sentir visibles, valiosos, posibles.


Cuando ustedes sirven, no solo cuidan un cuerpo, cuidan también un alma.


Qué grandeza la suya, la de servir sin esperar aplausos.
Qué belleza la de caminar al lado del otro, sin buscar reconocimiento, sabiendo que el verdadero premio está en la transformación que dejan atrás.
Porque ustedes no solo cuidan personas…


ustedes están cambiando el mundo.


Están demostrando que una sociedad más justa, más humana, más compasiva empieza con actos pequeños de servicio, que muchas veces no se ven… pero que lo sostienen todo.


Hoy, desde lo más profundo de mi corazón, quiero decirles:
Gracias por elegir el camino del servicio.
Gracias por demostrar que servir no es rebajarse, es elevarse.
Que el que sirve con amor vive con propósito.


Y que el que sirve al otro, sirve a la humanidad entera.
Ustedes son luz en medio de la rutina.


Son fuerza silenciosa.
Son ejemplo para este mundo que tanto necesita amor hecho acción.
Que nunca se les olvide esto:
Su servicio vale más que el oro.
Su entrega sostiene vidas.
Su vocación deja huella en el alma.


Gracias por servir, amar, permanecer.


Y gracias por recordarnos, cada día, que el que sirve de corazón, siempre será el más grande entre todos.

Por: Hamilton Ramírez Vargas Administrador publico, Gerente de proyectos, Licenciatura universitaria y programación neurológica.Hamilton Ramírez Vargas Administrador publico, Gerente de proyectos, Licenciatura universitaria y programación neurológica

2 respuestas a “GRATITUD A LOS CUIDADORES”

  1. Avatar de Catalina del Rocío Jurado Delgado
    Catalina del Rocío Jurado Delgado

    Gracias y felicitarte por ese mensaje tan hermos Dios te bendiga

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  2. Avatar de Diana Ramírez
    Diana Ramírez

    Gracias Hamilton por este hermoso mensaje, que en mi caso me ha llegado al alma, me ha conmovido hasta las lágrimas. Un fuerte abrazo y que Dios te bendiga.🤗🙏 y a todas las mamás y papás cuidadores, muchas felicitaciones y toda mi admiración, de igual manera que el Dios de los cielos y la tierra los bendiga, respalde y fortalezca en esta hermosa misión que decidieron aceptar.🙏

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