Hamilton Ramírez Vargas Administrador publico, Gerente de proyectos, Licenciatura universitaria y programación neurológica.
Tengo pocos recuerdos de mi niñez cuando podía caminar ya que por mi diagnóstico perdí esta habilidad antes de cumplir 4 años, sin embargo, las emociones de tener capacidad de movimientos perduran en mi alma hasta el día de hoy.
Hace poco en una publicación de Instagram una empresa que ni vale la pena mencionar ofrecía unos servicios y mostraba de que si no los adquiría se arriesgaba a la tragedia de la discapacidad. Pues bien, en este articulo diré porque una discapacidad no es una tragedia
La vida nos presenta desafíos y uno de ellos puede ser la adquisición de una discapacidad. se tiende a ver la discapacidad como una tragedia, pero más bien es una oportunidad para vivir de manera más plena y significativa.
Las personas que enfrentamos una discapacidad desarrollamos una resiliencia excepcional. Cada obstáculo se convierte en una oportunidad para crecer y adaptarse. La superación personal se convierte en una parte integral de la vida cotidiana. las pequeñas victorias, como aprender a usar una silla de ruedas o comunicarse con lenguaje de señas, o moverse sin la vista se celebran con alegría y orgullo.
La discapacidad nos conecta con nuestra humanidad compartida aprendemos a comprender las luchas de los demás y a valorar la diversidad las relaciones se profundizan amigos, familiares y cuidadores se unen en un vínculo especial de apoyo y comprensión.
La discapacidad fomenta la creatividad las soluciones ingeniosas para superar barreras físicas o comunicativas son una manifestación de esta creatividad, la adaptabilidad se convierte en una habilidad esencial, las personas con discapacidad aprendemos a encontrar nuevas formas de hacer las cosas y a apreciar la belleza de la vida.
La discapacidad nos desafía a reconsiderar nuestras prioridades, valoramos más la salud, la amistad y las experiencias significativas. Aprendemos a apreciar las pequeñas alegrías de la vida, como el sol en la piel o una sonrisa amable, un beso y hasta un abrazo.
Las personas con discapacidad aportamos una perspectiva única al mundo. nuestras historias inspiradoras, logros y contribuciones enriquecen nuestra sociedad.






Replica a Adiolides Cancelar la respuesta