Escrito por;
Ignacio Gómez Herrera.
Persona con discapacidad Visual
Licenciado en Etnoeducación y Desarrollo Comunitario de la (UTP)

Según las practicas romanas para verificar que habían muerto los condenados a ser crucificados le insertaban una lanza al costado izquierdo, relato consignado en el evangelista Juan capítulo 19 versículos 33 al 37 y que el evangelio apócrifo de Nicodemo fue el centurión romano, Cayo Casio Longinos, quien al penetrar el cuerpo del Nazareno con su lanza expulsa sangre y agua mojándole el rostro y ojos, quien por estar casi ciego vuelve a ver, generando las reliquias milagrosas entre las cuales está la “Lanza del Destino”, asumiéndose como un poderoso artefacto capaz de alterar la realidad, desconociendo su existencia física a hoy.

Mientras el viejo continente desarrollaba estos elementos salvadores, en el territorio hoy llamado Colombia, fue ocupado mediante migración desde el norte al sur de América entrando directamente por Centroamérica por los Pueblos Caribes, constituyendo la ramificación de los Muiscas y la familia que a su vez se asentaron en la sabana cundí boyacense como los Chibchas, grupo étnico que ocupo la sabana de Bogota como otros que venían de Venezuela y un tercero ingresando por el pacífico cerca de diez y ocho mil años como lo demuestra el “hombre del Tequendama. Este pueblo Chibcha vivía bajo los códigos Nomparem y Nemequene, basados en cuatro principios: no matar, no mentir, no quitar los bienes ni la mujer ajena, normas asumidas desde las prácticas Muiscas hasta el siglo XVI; en caso de incumplir estas normas estaban sujetos al castigo de colocar al infractor carbones calientes en los ojos y si reincidía se los chuzaban con espinas hasta la ceguera.

Por eso el departamento de Boyacá nombre proveniente del vocablo muisca “Boica” o “el cercado del cacique o región de la manta real”, territorio ocupado hace 12 mil años por el hombre y por los muiscas hace 2500 años con gran desarrollo económico bajo el tutelaje del Zaque quien asume la creación de los hombres realizado por los caciques Sogamoso y Ramiriquí, generando prosperidad por las zonas de Sugamuxi y Tundana debido a prácticas agrícolas, tejidos y minerales, Hoy con un millón trecientos mil habitantes ocupan 123 municipios en 12 provincias, teniendo entre estos como capital Tunja, dos grandes ciudades como Sogamoso y Duitama y uno de menor extensión territorial llamado Busbanzá que en chibcha significa “ Tierra del tributo” con tan solo 1127 habitantes haciendo esta zona muy diversa, estaría afectado por la “Lanza del destino”.

Protección que solo permitió que los oficios y procesos que siguieron al periodo colonial y la formación republicana, tutelados desde la concepción religiosa, vieron al invidente y a otros tipos de discapacidad como la vergüenza social dedicados solo la mendicidad; en caso de alguna atención era por parte de los místicos y sus instituciones en los asilos, los hospicios y entidades de caridad, sin darles ninguna posibilidad de reactivarse a la comunidad, ocurriendo todo tipo de actos discriminatorios y siendo motivo de mofas y desprecios. Ni siquiera se tenía la condición de ser objetos de derechos por parte del estado y menos por parte de la sociedad pues estos no existían.

Al refundarse por los europeos en 1602, argüida en la espada y la biblia esfumando cualquier vestigio cultural a excepción de la guardada en: “El Códice del Aperreamiento que recoge en una hoja la crueldad cuando los perros de guerra en prácticas conocidas como “La Montería infernal” eran un mestizaje entre canes Mastines españoles adiestrados para intimidar y devoraban a los aborígenes, al igual que lo plasmado en el Lienzo de Tlaxcala. Quedando como único recuerdo ser cuna de trece presidentes de formación republicana, forjada desde la violencia como suscribirse varias constituciones aquí, resultando una cultura mestiza entre raíces chibchas y españolas, asumiendo hoy importancia la música carranga acompañado del urbanismo hispano atrayendo el turismo. Pero también con regiones violentas resultantes del conflicto armado interno influenciado por sectores paramilitares y narcotraficantes en Puerto Boyacá y la zona esmeraldifera compuesto por los municipios Muzo, Chivor, San Pablo de Borbor, llegando a ser el único departamento con cuatro aeropuertos en Tunja, Sogamoso, Paipa y Quípama por los cuales se sacan sus riquezas esmeraldifera que son caladas desde lo más hondo quienes guardan los secretos de la tierra en aras del desarrollo.

Modernidad que permitió que Inglaterra dejara en la india redes de ferrocarriles y España en América solo Iglesias que acompañaron la realidad negra de la conquista ibérica hasta nuestros días, en especial los ciegos colombianos cuando su única salida desde 1923 fue ir al Instituto Colombiano de Sordos y ciegos en Bogota y Medellín, entre los cuales estuvo de manera real Carlos Humberto Romero oriundo de Boyacá, asistiendo cómo la única salida, pues en Boyacá y Tunja no se tenía opción por eso a pesar de todas sus desventajas y dificultades que debió pasar, se asume de manera esperanzadora, porque no sabría qué sería de él, porque el instituto permitió ser lo que es hoy.

Eso que Jesús Adolfo Martínez nacido por 1952 en Pacho Cundinamarca, de familia conservadora paisano del narco Gonzalo Rodríguez Gacha quien conoció cuando tenía buses, llegando por desplazamiento con su familia a los Mártires Bogotá aplacando su juventud sórdida con una prostituta, mayor que él, encontrando como recompensa caer en la cárcel de la cual se liberó al tomar un curso de policía durante seis meses y así curarse de su impureza perpetua.
Así de manera análoga venia tejiendo Agustín Lara cantante, compositor y poeta mexicano quien escribió doce de sus mejores canciones a las prostitutas desde inicios del siglo XX tratando de explicarlas a partir de sus composiciones más allá de lo sensual reincorporándolas al sentir, rompiendo esquemas con frases como; “Porque tú puedes sentir y amar sin culpa” y “Para darle a mis ojos, el dulce tormento de volverte a ver”. Mientas que fallecía el poeta del arrabal a finales de 1969, Jesús Adolfo Martínez vivía en medio de la indisciplina así su padre pensara que la milicia lo enderezaría, pues en Buenaventura casi muere al ser atacada y quemada la sede policial debiendo salir en medio de piedras y bala, hechos que dejo diez siséis muertos, nueve militares entre ellos. Pues a este puerto los gobiernos habían incumplido promesas como tener agua potable, sus habitantes como aquellas personas ambiciosas de justicia para alcanzar sus metas veían que para cobrar sus deudas era la violencia, justificándose que en tiempos de guerra hasta las verdades más simples no tienen sentido.
Eso que no tuvo, cuando un proyectil de un arma antigases estalla contra su frente causándole quemaduras, sin poder ser atendido durante tres días por la cantidad de heridos, los químicos realizaban su trabajo sobre los ojos ante lo cual es enviado en ambulancia a Cali, en una parada recuerda como unos niños al acercársele a verlo gritan que allí transportan un monstruo, llevándolo a llorar de manera inconsolable y sentirse casi ciego, comprendiendo que para expresar monstruosidades no se requiere ser monstruos. En medio de la regeneración de su piel, en el hospital militar de Bogotá recibe un trasplante de córnea que pierde cuando ayuda a un adulto mayor, desapreciando esta opción así fuera atendido en la Barraquér queda ciego por lo que le extraen sus núcleos oculares y recibir unas prótesis cayendo en depresión y entendiendo que;
-Después de ojo afuera no hay santa Lucia que valga.

Al sentirse abandonado por la “Lanza del destino”, compra un arma quien lo acompaña en buscar una oficina oscura a la espera de las seis de la tarde, pues es el momento que terminado el día comienza la noche y para él había llegado, solo quien aparece fue su cuñada evitando lo inesperado. Lo anterior le demostró que la vida lo estaba preparando para ser y comportarse como ciego, así estuviera andando cuatro años sin reconocerse, pasar por siete cirugías, estallarse una granada, cruzando de baja visión a ciego total sin núcleos oculares, andar bebiendo y teniendo una vida licenciosa costeada por su pensión militar y conocer una trabajadora social quien lo induce a ingresar al inci en la carrera 9 calle 17 de Bogota y fraternizar con Gilberto Pastrana, quien con el tiempo se le convierte en el paradigma esperanzador.

Esta historia mezquina hasta este momento guardada en la memoria sin quererse recordar ni permitirle su salida, es tan inverosímil como aquella que muchos tiflos bogotanos conocen pero no desean narrar, cuando un joven aquel 31 de octubre en el cementerio del barrio Meissen de Bogota, al parecer una secta satánica lo intentan quemar, dejándolo invidente, deforme y en estados depresivos irreversibles, por esos los amigos ciegos y en especial un psicólogo vidente lo acogen en esta fechas evitando actos suicidas, precipitando que estas deben ser escritas y recordadas porque conocieron al monstruo por dentro. .
Al recoger estas vivencias Rodolfo Martínez entiende que las cosas simples no se deben enredar, como ser sencillo al explicar las cosas complejas, se rehabilita en el Inci, participando en un proyecto laboral de Coltabaco donde los invidentes seleccionaban los cigarrillos defectuosos, pero con la desagradable experiencia que algunos compañeros los robaban. Terminando así la posibilidad de trabajo, prosigue sin dejar de hacer el bachillerato con Eudoro Granda, Edgar Rico, contraer su primer matrimonio y ver la muerte de su primer hijo de bronconeumonía, asistir en 1979 al campeonato deportivo en Dosquebradas e iniciar carreras en Unigrancolombia y Pedagogía, debiendo abandonar la opción de tiflología por intervención de Hernando Pradilla.

Este último director del Inci es reemplazado por Caicedo Calvo Mauricio en 1981 quien contrata por primera vez a ciegos, entre ellos estuvo Adolfo como director Inci Villavicencio hasta terminar en Tunja, casado y con hijos nuevamente y llegar a Bogotá e impulsa acciones organizativas y formación de (Adelivicol), Federación de Tiflólogos de Colombia, igualmente ser jefe de empleo del Inci que le permite nexos internacionales con Israel. Afiliarse a la Juventud Comunista (JUCO) llevándolo con otros a cuestionar la administración de Hernando Pradilla quien, por tener baja visión, ejercer la dirección del Inci se apropió para representar únicamente esta comunidad y por ende viajar por el mundo. Situación que llevo que en Cali en un congreso se fracture el movimiento entre sectores afines a Hernando Pradilla, Dean Lerner y otros actores, por quién sería el representante internacional de los ciegos colombianos. División que permite que Dean Lerner y Carlos Parra se articulen a la Unión Mundial de Ciegos, representando a Colombia en la negociación, redacción, socialización y verificación de la Convención de las personas con discapacidad en las Naciones Unidas,

La llegada de Rodolfo Martínez como director del inci Tunja, venia respaldado por estudios en Licenciatura en Ciencias Sociales y Filosofía como posteriores maestrías en Ciencias Políticas, Educación Especial Universidad Tecnológica Pedagógica de Colombia de Tunja (UPTC), sus conocimientos administrativos y nexos a nivel nacional le permiten alcanzar convenios con empresas como Acerías Paz del Rio, la electrificadora, la licorera, embotelladora de gaseosas de Boyacá para emplear tiflos quienes alcanzaron pensionarse con el tiempo. Estos avances, permitieron ser nombrado profesor para atender comunidad con discapacidad con otros profesionales quienes al desaparecer el Inci son ubicados en la secretaría de educación, también ser catedrático (UPTC) en filosofía. Pero su paso por el Inci Tunja lo gratifico cuando recibe niños no aceptados por la educación convencional por su baja visión entre los cuales estaba su hija, accionar que llevó que algunos lograran ser hoy licenciados con especializaciones.

Además de pensionarse, se retira a Moniquirá, se divorcia, aprende a manejar carro, moto, lanzarse por tobogán, montar en cráter uno de los juegos más peligroso del parque del café, realizar parapente en Santa Rosa de Viterbo experimentando el arte de volar por encima de más de trecientos metros buscando vientos, hondonadas sintiendo el aire y descender teniendo que levantar las piernas para el aterrizaje. Eso que hoy le preocupa políticamente que Colombia aterrice una dictadura popular como Venezuela y desaparezca la democracia por lo que cree que el candidato de la derecha es la opción presidencial para el 2022. Terminada y valorando su vida concluye que efectivamente la “Lanza del Destino”, nunca abandono a Rodolfo como aquel poderoso artefacto capaz de alterar la realidad, solo que esta fue su tenacidad, disciplina y ganas de vivir.

Esas esperanzas que los ciegos boyacos siempre buscaron y encontraron, al aventarse tras la única salida de rehabilitación ofrecida en Colombia desde 1923 por intermedio del Instituto Colombiano para ciegos y sorbos de Colombia sede Bogota, pues lo único que habían recibido era esa misericordia religiosa que los acompañó hasta 1971 que se establece el Inci sede Tunja, donde mediante la llegada de profesionales de Bogotá y Medellín aprenden braille, algo de movilidad, talleres de metal mecánica y carpintería e inicios de movilidad, llegando a tener internado para personas venidas del oriente colombiano. Además de iniciar acciones de alfabetización e inducirlos como músicos y vendedores de lotería, hasta la llegada por los ochenta de Adolfo Martínez quien genera otros campos laborales a través de la empresa privada y el estado y promover la ida a la universidad como director del Inci. Igualmente, que por 1983 sean sede del encuentro de simbología matemática con asistencia nacional entre los cuales estuvieron Guillermo González de Pereira.

De igual manera se promueve el deporte permitiendo que esta ciudad envié representantes por 1985 al primer encuentro latinoamericano en Barquisimeto Venezuela, que sirvió para que en 1988 asistan 20 deportistas limitados visuales a España para celebrar los cincuenta años de la Once, asistiendo entre otros Adolfo Martínez en bala llegando a ser octavo en España, situación que permitió formar parte de “Ciegos unidos por la once” (CUPON), e intentar montar una lotería de ciegos en Colombia por 1989, alcanzando algún tímido éxito en Cúcuta pero fracasando.

Pero “La lanza del destino” marcaría que el deporte paralímpico hiciese presencia aquí entre 1990, cuando los ciegos de Tunja impulsados por Nelson Guerra, Martín Mozo y Adolfo Martínez entre otros funden el Club Social y Deportivo los Búhos de Boyacá y El Club Real Unzada, convirtiendo a estos como uno los primeros del país, logrando igualmente la Liga de deportes de Boyacá y la Asociación de limitados Visuales de Boyacá (ALIVIBOY), como que en Tunja se realiza la primera reunión por noviembre de 1992 de clubes nacionales existentes, fundando (Adelivcol) alimentando desde sus experiencias la reforma general del deporte siendo incluido el movimiento paralímpico, transformándose en la Federación de limitados visuales (Fedeliv).

Por efectos de la modernización del estado en 1993 se cierra el Inci Tunja, asumiendo la rehabilitación en la misma sede con la dirección de Jairo Guevara y organizaciones deportivas y políticas que encabezo Nelson Guerra. Este último. un joven boyacense de baja visión que su tenacidad lo conduce a ser Contador Público, además de promover el deporte departamental y proyectos laborales para sus pares trabajen en industrias locales, en especial un programa de vivienda siendo beneficiados al entregarles lotes a PCD quienes construyen sus casas, pero la “Lanza del destino”, permite desaparezca para la discapacidad de Boyacá, según algunos amigos al pensionarse de la electrificadora de Boyacá por alcanzar ceguera total, como la muerte de su madre .

Hoy el proceso se encuentra en cabeza de Martín Mozo quien atiende y proyecta la preparación de los atletas invidentes para participar en los próximos juegos nacionales paralímpicos, de manera similar organizaciones civiles intervienen como la ONG (ALIVIBOY) en la Calle 18 N4-43 este de Tunja, que ocupan en calidad de comodato donde atiende adultos y niños ciegos con programas sociales sin alojamiento. Igualmente se está implementando el programa Educación Inclusiva desde el decreto 1421 con instituciones educativas en Tunja atendiendo 9 estudiantes, El Cucuy 1, Sogamoso 2, Otanche 1, Duitama 2, Nobsa 1 y Belencito 1, mediante tiflólogos y otros profesionales de apoyo dependiendo de las secretarías de Tunja, el departamento y el Inci desde lo nacional. Se tiene participación en el comité municipal de discapacidad con Luis Alfredo Becerra quien queda ciego por accidente de trabajo.

Pero este territorio también ha recibido aportes por logros individuales asumidas por generaciones entendiendo que; “Los lideres no son eternos, porque la lucha debe continuar pues estos no nacieron para ser semilla, porque el día que muera debe existir la posta”, como el de Oscar Becerra de Combita Boyacá, rehabilitándose por los años 70 y 80 en Inci Bogota logrando en medio de su discapacidad alcanzar ser abogado de Unigrancolombia, recordando que para estudiar se utilizaba las revistas viejas para escribir en braille siendo “víctima” por parte de un compañero al darles revistas porno para escribir sus apuntes académicos, asintiendo el requerimiento de sus profesores por inducirlos como pornógrafos sin saberlo. como el accidente sufrido al caer en una alcantarilla de tres metros siendo ayudado a salir sangrando y proseguir su camino para y llegar a la universidad, pues no podía dejar de asistir a clases. Así mismo han entendido que la discapacidad solo se derrota mediante la educabilidad con profesionales como Carlos Humberto también abogado de Boyacá. Angela María Guzmán, Angela Guzmán, Jairo Guevara y Elvia Lucia Martínez entre otras profesiones.

Los lideres, los abogados, los contadores, los supuestos pornógrafos ciegos y los deportistas boyacenses de alguna manera guiados por la “Lanza del destino” desconocían como el niño Bernardo Pita Rey, de seis años quien mientras correteaba por las calles de Paipa soñaba poder darle una casa y carro a su familia, quimera que logro al ser el mejor estudiante en primaria, bachillerato y hacerse militar, profesión que lo llevo a entender que;
“Las ideologías son pacificas, la historia es violenta”.

Por su rendimiento académico, se gradúa como Administrador Público y militar logrando conocer Chile e Israel en la zona del Suez por haber dirigido la baja de doce insurgentes en la zona rural de Pereira, en especial El Cairo Egipto recordándola como una ciudad desordenada impresión que se desvaneció al desfilar en un camello cual faraón boyaco frente de las pirámides Keops, Kefrén y Micerino.

Llevándolo a ser cauteloso y preciso en especial cuando explica la causa de su ceguera, entendiendo que el hombre sabio e imprudente se diferencian en poder lograr vencer sin combatir, pues el oficio que escogió lo preparó siempre para hacer lo que tenía que hacer, aun cuando en ocasiones hizo lo que pudo o lo que le tocó hacer.

Ese día Bernardo Pita, después de caminar cerca de la frontera ecuatoriana toda la noche, descansar un poco, ordena como capitán a los 80 soldados profesionales reiniciar marcha a las dieciséis mil horas dividiéndolos por seguridad siempre adelante inspeccionando ese 4 de junio del 2009, realizando patrullaje de control militar de área tratando de buscar una cuadrilla enemiga siguiendo el arduo entrenamiento para comandar en la zona de operaciones, sin antes prepararlo en el cajón de arena como manejar la brújula y GPS para establecer coordenadas geográficas insistiendo en defender los derechos humanos, respetando procedimientos jurídicos y sanidad de campaña, instando que por estar en zona lluviosas y ríos recordar las técnicas de flotabilidad y tipos de nadado, sin dejar de observar que la homogeneidad ambiental no hubiese sido rota generando sospecha. Por precaución hizo llamar al perro antiexplosivos, aplicando el principio que unos pocos combatientes en el lugar adecuado con situaciones perfectas hacen mucho daño. Lo anterior no sirvió pues activan una zona minada sin permitir medidas rápidas así hoy a nivel Latinoamericano su ejército sea reconocido como el mejor preparado a nivel antiexplosivos.

La onda explosiva lo expulsó viendo por ultima imagen el verdor y rayos luminosos del cielo, pidiendo su arma la cual perdió como su visión aguantando quince minutos con sus soldados quienes repelían el ataque como guerreros entrenados para el combate, prefiriendo la muerte a tener que arrodillarse. ante su imposibilidad debió pasar el mando por antigüedad a un sargento segundo como requerir ayuda la que no llego, porque los helicópteros no podían entrar por alta nubosidad y posibilidad de ser ametrallados por la guerrilla, por lo que en los ocho días siguiente marchó por la trocha sin ver nada como llevar el cuerpo de un cabo y tres soldados muertos cada uno en una mula como los ocho heridos, siendo trasladado en carro hasta Pasto, recibiendo atención y extraerle esquirlas en cara, brazos siendo afectados seriamente sus ojos, por lo que fue remitido en una ambulancia aérea al hospital militar, durando un año mientras le operaban, sin lograr nada, como el amor.

Convirtiendo al amor en ciego y al matrimonio a ver, cuando el capitán Bernardo Pita comprobó que su primera esposa también militar resultante de las primeras mujeres en el ejército, quien lo acompaño hasta cuando le llego una solicitud de separación y nunca volverla a ver, recibiendo de igual manera su pensión sin permitirle ascender a mayor, aceptándolo con desasosiego pues; como militar reconoce y acata las órdenes sin discusión.

Disciplina que lo condujo rápido asumir su situación y que a pesar de no ser un ciego no diestro en el manejo del bastón asegura ser el hombre de los bastones, teniendo uno en Paipa, otro en Bogotá, uno que guarda en casa de su hermana y el que lleva en el bolso. Al conocer un lazarillo lo solicita pues los militares son personas muy aptas para acoplarse rápido al obedecer órdenes sin controvertirlas, llegando a entregar once perros al ejército y nueve a la policía por la Fundación para el perro guía Visnú del Ciprés. Recibiendo a Samanta, una pastora alemana de color amarillo y negro resaltándole su trompa con quien caminaba dos kilómetros diarios desde el centro hasta el corredor peatonal que circunda el Lago Sochagota, haciéndola fuerte posesiva y protectora al gruñir cuando alguien lo saludaba. Hasta que ese cuerpo no aguantó llevándola a no sentir soledad tras la búsqueda de las aguas del rio del tiempo, con posibilidad de caer o regresar victoriosa y si ha de caer dando la vida por otro, convirtiendo este hacer en el acto de amor más profundo. Quedando solo de ella un óleo petrificado en el tiempo y que hoy la reemplaza una labradora amarilla de nombre Abril.

En 2012 Samantha lo guio a recibir la medalla por haber sido herido en cumplimiento del deber, sin poder alterar la realidad de la “Lanza del Destino” y que hoy con Abril si ha alterado al subir los treinta y seis escalones que conducen al monumento “Lanceros del Pantano de Vargas” del escultor colombiano Rodrigo Arenas Betancourt, ubicado en Paipa municipio de Boyacá que en Muisca recoge la palabra “Padre”, de manera similar divertirse en festivales como la de Bandas y La Ruana donde el gran coplero boyacense Jorge Veloza en sus presentaciones ha manifestado;
“Lo barato que cuesta un tiple, lo bonito que suena, Lo caro que cuesta un fusil, lo feroz que suena”.

Cada vez que recorre este territorio turístico se siente bendecido por su amabilidad al bañarse en aguas termo salinas surtidas por el rio Salitre, conjugándose desde los años 50 con La Laguna artificial de Sochagota o “Gota de agua de la luna”, resaltando de manera significativa el “Templo del Sol” lugar sagrado Muisca donde el dios Sol cada 22 de diciembre aparece por la ventana oriental durante tres días, iniciando el solsticio o el “Sol quieto”, hecho astronómico que se repite cada 365 días de manera perfecta, para así iniciar su año solar y punto de partida para sus cosechas y concepción cósmica.
Este observatorio hoy reconstruido en Sogamoso o Sogamusi que en idioma chibcha significo: “Morada del sol”, que es un gran bohío cercado por maderas del árbol Guayacán o “El que sostiene el cosmos”, convertido en un santuario de varias comunidades colombianas como el museo arqueológico del municipio de Sogamoso. Por, eso el solsticio como el nacimiento del Sol en estas tierras boyacenses el capitán Bernardo Pita conoció cuando veía y hoy las ha vuelto a visitar con sus guías de manera repetida y esperanzadora, sin resguardar el odio y la venganza cruel tratando de entender los caprichos de la lanza del destino.

Concluyendo que más vale ser ciego de los ojos, que no del corazón,
Ese corazón que la región del Alto de Chicamocha arropa en Sogamoso a José Omar Garzón, quien por una retinosis pigmentaria con visión central ha vivido ejerciendo el comercio siendo transportador teniendo un accidente de tránsito y en Monguí golpeando a la gente, tropezándose con todo como posiblemente lo han hecho sus primos hermanos, tíos abuelos con su baja visión hasta terminar ciegos como una tía que se resguarda en las sombras de sus ojos y soledad. Porque a pesar de saber estos antecedentes y pasar periodos que veía mal no aceptaba, además de ser conductor de manera irresponsable, mentira que rompe ese día cuando el médico le dijo que estaba quedándose ciego y con posibilidades de llegar a ser total. Ese día casi se muere desesperanzado. Barrera que al romperse, le activo la memoria cuando a los 30 en la clínica Barraquér le dijeron que padecía (RP) olvidándola en la parte más oscura de su memoria hasta hoy que reconoce su enfermedad, con 49 años ha empezado a cotizar desde octubre del 2021 tratando de reclamar su pensión por la discapacidad, esperando iniciar su rehabilitación en el Crac y cursos de virtualidad para el lector de pantalla aspirando a tener su perro guía. Sin embargo, está asistiendo a la Fundación Luz y Acción manejada por una optómetra que lo atiende en Sogamoso, a pesar de vivir con temor hoy está contento, acercándose a ese bastón lo tiene desde marzo convertido ahora en un gran amigo que lo estaba esperando con su amigo Luis Díaz, ciego total quien además de andar solo sufre una enfermedad renal que lo sujeta a diálisis.

En las dinámicas este territorio ha optado por ayudas o incidencias de terceros en la búsqueda de la Lanza del Destino, con esfuerzos llevados por Armando Garzón tolimense con proyectos de ser un empresario ciego quien por 2018 se radica en Duitama Boyacá acompañando proyectos de emprendimiento, apoyando la construcción de juegos autóctonos, con dos boli ranas, sapos, una cabina de sonido, cuatro canchas de tejo para ciegos, futbol sonoro y ajedrez organizando el primer campeonato de boli rana, apaleando la pandemia en tierra boyacenses viviendo de subsidios, mercados gubernamentales, vecinos y presentando un proyecto cultural en títeres convocándose artistas invidentes de la provincia del Tundama, aguardando desenlaces fatales en medio de sus 13° centígrados y una lluvia pertinaz observando en medio de su ceguera el paso de la muerte

Hay verdades que no deben ser demostradas como que la educabilidad y no resguardar el odio es la mejor salida de cualquier tiflo, será el principal argumento para entender que parte del territorio boyacense ocupado por el pueblo muzo, quien desde el mito protegen las grandes riquezas mineras; “cuando el cacique Itoco para evitar su hija Quipama fuera esclavizada por los españoles prefirió, matarla, inmolación que permitió que el cuerpo se transformara en un cañón que es protegido por dos montañas que guardan en la vereda Itoco minas rica en esmeraldas”. Hoy convertido en el municipio de Quípama al occidente de Boyacá con menos de diez mil habitantes, pero con otra flotante de más de diez mil personas que acuden a mazamorrear en el río Negro y Minero tratando de encontrar alguna piedra que les cambie la vida, viviendo en cambuches en condiciones insalubres, solo teniéndose obras de infraestructura reales como el colegio, la alcaldía, la planta electica, la iglesia que fue aporte de los esmeralderos.

Quienes como El Pequines, Gilberto Molina, Pedro Orejas socios y enemigos de Víctor Carranza el verdadero zar oriundo de Quípama de quien decía; “por donde andaba don Víctor aparecía la esmeralda”. Tras su muerte dejó una fortuna incalculable, una estela de vendettas que llevo a heredar el negocio por medio de la violencia Jesús Hernando Sánchez, felicidad alcanzada al quedar de baja visión al perder uno de sus ojos en un atentado.

Este es la realidad que debe asumir. Una familia de Quípama con cuatro hijos uno de ellos al ser sometida a la incubadora pierde la visión, dolor asumido por sus padres solo con la primaria y la tenacidad de llevarla a la Clínica Barraquer de Bogota, asumiendo la verdad que la única salvación era adecuarle el medio a las necesidades de su hija María Alejandra. Recibiendo ayuda de un rico esmeraldero, quien a través del Inci Bogota compra un poco de cosas que al llegarle a casa y abrirlas se dan cuenta que no tenían ni idea de qué hacer con ellas.

Sin embargo, la tenacidad de estos padres no les permitió esclarecer que oscurecía, por lo que impulsaron que su hija María Alejandra iniciara su primaria, presentando resistencia de maestros por desconocer herramientas didácticas y pedagógicas. Debiendo su madre intervenir ante el concejo y personería para buscar ayuda recogiendo poca receptividad al desconocer el tema las autoridades, presentando quejas ante el gobernador. Enviando una maestra por meses y Leydi Rodríguez joven boyacense ciega, quien hoy además de ser tiflóloga, juega bolos preparándose para los juegos paranacionales del 2022. Esta última debiendo atender como funcionaria del departamento el proceso de educación inclusiva, aplicando para el caso de María Alejandra enseñarle braille y recomendar construir un ábaco de metro por 80 centímetros para llevarlo al colegio y así poder estudiar matemáticas.

Transformando a estos padres y en especial a la madre en una líder pues constituye la Asociación de PCD y ser representante ante el comité de discapacidad, pues en esas guerras viscerales entre civiles como el estado contra la sociedad civil sin saberlo entendía; “en la guerra la primera y última víctima es la inocencia”.

Hoy Alejandra a sus doce años y sin utilizar el bastón por vanidad anda sin problemas pues conoce muy bien los caminos y calles y su colegio, a pesar de esto su hermano menor de seis años la guía cogiéndola de la mano, sintiendo y oliendo a su municipio con una producción agrícola en el maíz, así no tengan un sistema de acueducto y alcantarillado permitiendo que en el último semestre el casco urbano se inundó por deslave por el fuerte invierno, teniéndose pocos centros educativos para atender más de setecientos alumnos como Joshua niño sin núcleos oculares y un joven tiflo de dos y veinte años respectivamente sin poder salir del área rural.

Admitiendo de manera contradictoria que por carretera destapada se gaste más de cinco horas, tengan aeropuerto que los une con Bogota en tan solo 20 minutos para sacar las esmeraldas, en líneas Furatena nombre dado en honor a las esmeraldas Fura y Tena encontrada por Víctor Carranza en el 2010 con trece mil quilates entre las dos y de las cuales no se sabe dónde están en la actualidad.

Como la “Lanza del Destino” y “El templo del Dios Sol” perdidos en la nueva modernidad gaseosa, no han sido los argumentos del avance de los tiflos boyacenses, sino su tenacidad, empeño y esperanza de ser reconocidos ante el abandono social.
(Capítulo 12 de ”Crónicas., historias de los ciegos colombianos”).

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