Ignacio Gómez Herrera. licenciado en etnoeducación y desarrollo comunitario de la universidad tecnológica de Pereira
El llamado pulmón del mundo es alimentado de manera benévola con periodos mínimo de ocho meses de lluvias permanentes, permitiendo hospedar abundante flora y fauna generando una diversidad de productos exóticos, materia prima para la industria farmacéutica y comestibles para sus habitantes como; el cazabe o harina extraída de la raíz de varias especies de yuca, como insectos llamados maraquitas, gusanos mojojoy los cuales son base del caldo Hillico con tupuqui que es un tipo de picante negro, peces como la piraña, el pirabutón, bagre pintadillo, mota, pirarucú el pez más grande del rio Amazonas, el chiripira, el bocón, con otros tipos de animales comestibles entre hormiguitas, pepitas de maracas y boruga.
Haciendo de lo anterior la zona terráquea más diversa en flora y fauna.
Esta biodiversidad enmarca el rio Amazonas con una longitud de 6992 kilómetros, siendo surtido por más de mil afluentes convertido en el más caudaloso y largo del mundo, naciendo en el nevado Quehuisha o “lugar de origen” en Arequipa Perú iniciando su recorrido sobre la quebrada Apacheta corriendo en sentido occidente oriente tocando a Colombia, en Leticia y atravesando el Brasil llamándose Solimóes o “aguas marrones” uniéndose al rio Negro hasta surtir de agua dulce al Océano Atlántico en un estuario de 250 kilómetros de ancho. A pesar de no existir puentes que lo atraviesen se puede pasar a pie en algunos lugares, siendo navegado desde hace ocho mil años por cerca de tres millones de aborígenes que lo utilizaron antes de ser “rebautizado” como Amazonas, por los europeos al encontrar una tribu de mujeres guerreras expertas en el manejo del arco teniendo solo un seno, asumiendo el mito griego de las amazonas, sociedad matriarcal reinadas por otra mujer viviendo solas y alejadas de los hombres, a excepción cuando visitaban vecinos varones anualmente para procrear, al momento de parir era niña crecía entre ellas, si era hombre era devuelto a los hombres.
Rebautizando este inmenso espejo de agua dulce como Amazonas o “aquellas sin pecho”.
Esta selva inhóspita e impenetrable asila en la parte más sur de Colombia a Leticia, conocida también como Tres Fronteras, habitada por una población predominante descendientes de los pueblos ancestrales Huitotos, Yaguas, Ticunas entre otros, convertida en una ciudad multiétnica entre Colombia, Perú y Brasil. Notándose en el mercado indígena con gran variedad de comida y comercio de productos brasileros, pues los colombianos son costosos, estimulando el turismo con hostales o Chanti, que reciben a turistas y visitantes de Colombia, Perú y Brasil quienes pasan “libremente sin pasaporte ni que nadie le pregunte nada viviendo más que hermanos”, encontrando un gran comercio y casas de cambio monetario hablando portugués y español.
Ya en Leticia Raimundo Sousa, colombiano con apellido portugués desde hace 50 años quien de niño ha navegado parte del “rio de aguas marrones”, como el sentarse en el parque Santander para acompañar al atardecer y recibir los miles de loros con su parloteo quienes se posan sobre las copas de los árboles, y en otras ocasiones subir a la torre de la catedral Nuestra Señora de la Paz y divisar terrenos del trapecio amazónico y percibir los millones de olores que la selva ha traído sintiendo en su rostro las brizas de tres países, Perú, Brasil y Colombia.
Lo anterior es el marco geográfico y cultural, del amazonense Raimundo Sousa padeciendo cataratas congénitas quedando ciego total así fuera operado joven en Bogotá, de vuelta a la tierra de “aquellas sin pecho”. realizo todos sus estudios en Tabatinga Brasil alcanzando Licenciatura en Letras Portuguesas, siendo uno de los veinte invidentes colombianos conocidos en el Amazonas entre los cuales solo hay dos niños. Sin recibir la comunidad ciega algún tipo de acompañamiento o asistencia por parte de Colombia, convirtiendo esta enorme injusticia comparado al “Pirarucú el pez más grande del rio Amazonas”.
Teniendo que trabajar en el Centro integrado de niños especiales del Brasil, ganando 1300 reales que convertidos en pesos colombianos es un salario mínimo, enseñando braille, movilidad, técnicas de la vida diaria y tecnologías a cuatro niños dos niñas y dos hombres donde son recibidos los colombianos, recibiendo la asistencia de profesionales brasileros de apoyo como un subsidio en dinero estimulando el deporte y la cultura que muestran en la semana para la discapacidad. Preparando solo a ciegos totales en braille con el fin de que puedan con el tiempo aprender a escribir en el Android sin someterse a la reglilla del braille, donde los niños, jóvenes y adultos buscan la virtualidad para poder competir con los suyos en igual condición y así mismo los maestros se apropien del sistema “Dos Voz” que es el lector de pantalla del Brasil, ya que el Jaws de Licencia País Colombia se tiene pero sin poder usarlo donde la señal del internet es mala, habiendo semanas sin tener señal.
Todo lo anterior lo único que ha generado es ampliar la desesperanza de la comunidad con algún tipo de discapacidad, esa esperanza que hoy el mundo ha iniciado por defender el pulmón del mundo, pues la comunidad ciega a pesar de asistir a reuniones observan desinterés, pues no asiste ningún representante de las instituciones gobernantes. A pesar de estarse construyendo las políticas públicas en discapacidad de Leticia y departamentales, documento que no tiene ningún componente rehabilitador que ha sido impulsado por la Asociación de discapacidad del Amazonas (Asodisa) y la Fundación para ciegos del Amazonas.
Sintiéndose solos, abandonados y utilizados por los gobiernos nacionales, departamentales y municipales, como aquella sociedad matriarcal de amazonas viviendo solas y alejadas de los hombres a excepción cuando visitaban varones anualmente para procrear, y que al momento de parir si era niña crecía entre ellas, si era hombre era devuelto a los hombres. Pues la comunidad ciega lo máximo a nivel de reconocimiento fue asistir a un encuentro en 2020 en Bogotá de Conalivi, sin ningún resultado ni conectividad con la accesibilidad para ejercer derechos como personas en condición de discapacidad.
Señales que si deja la caza furtiva de los delfines o toninas que viven en los ríos amazónicos para apropiarse y satisfacer propiedades asombrosas, pues sus ojos y aceites les asignan curas milagrosas, además los delfines en noches de luna llena acumulan pócimas mágicas que ayudan a convertir a los hombres en apuestos cautivando mujeres, justificando esto la caza y la falta de peces que consumen para su manutención. Esas toninas que alcanzo a ver Raimundo Sousa cuando viajaba desde Leticia por el rio hasta Puerto Nariño, sin volver a viajar por el Amazonas ya hace 22 años cuando perdió el sueño de recoger los ojos de los delfines o toninas, además de acompañar a su familia para comprar las verduras y provisiones, eso que hoy el Brasil y Perú abastecen al salir más baratos como el cebiche, camarones, cangrejos, langostinos, choros, yuca, cancha, camote y la papa.
Como relevante el estado colombiano ayudo adultos únicamente en la pandemia como a su padre después de la visita presidencial a Leticia, intentando realizar un foro sobre derechos humanos por el ministro del interior y justicia, la gobernación, el concejero presidencial en discapacidad Jairo Clopatoski, el secretario del concejero presidencial, sin pasar nada.
Solo que vinieron a ver bailar a las garotas brasileras, pues en cuatro días las personas en condición de discapacidad no se pudieron reunir con las autoridades nacionales, departamentales y municipales, así exista el comité de discapacidad que ha sido nombrado a dedo sin pasar nada.
En esta zona profunda lo poco que intenta o ha hecho los gobiernos se diluyen por falta de participación y exigibilidad de la comunidad como resultado por desesperanza que ha sembrado la institucionalidad, pues había un centro de rehabilitación para PCD que de algo servía financiado por el departamento, pero a manera de contradicción a raíz de las leyes 1618 y 1421 que impulsa el respeto de los derechos de las personas en condición de discapacidad.
¡Lo cerraron!
Por lo que una de las metas en políticas públicas es construir un centro de rehabilitación, donde a modo de deconstruirse como una comunidad abandonada presenta la alternativa mediante la donación de un terreno por parte de una persona con discapacidad.
Esperando que algún día las Tics unan a este territorio profundo con el país y el mundo a través de la virtualidad, pero hoy están más desesperanzados cuando vieron como la contratación por más de un billón de pesos del ministerio de las TIC se cayeron por corrupción en el 2022, donde el Amazonas era beneficiario para conectar sus colegios, situación que lleva a que 1500 colegios por el país estén sin conectividad y esta región dio su cuota.
Entendiendo que el llamado pulmón del mundo así sea alimentado de manera benévola con periodos mínimo de ocho meses de lluvias permanentes, siga permitiendo hospedar abundante flora y fauna generando una diversidad de productos exóticos, materia prima para la industria farmacéutica y comestibles para sus habitantes, como las pirañas blancas, rojas y negras del rio Amazonas a pesar de ser pequeños peces con grandes dientes, muerden menos que los contratistas en complicidad con gobiernos devorando todos los presupuestos de los territorios profundos.
Y que visitan únicamente para ver bailar las garotas brasileras.
Ignacio Gómez Herrera
Octubre 10 2021
Crónicas historias de ciegos colombianos






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